jueves, noviembre 29, 2007
REVISIÓN INTEGRAL DEL TLC, DEMANDA CONVERGENCIA A SENADORES DE EU
Gabino Cué: ventajas para todos, pero en condiciones de igualdad
· Peligrosa dependencia de México ante la crisis hipotecaria
· Denuncia trato indigno y atentatorio a indocumentados
Si en México y en Estados Unidos se han cuestionado las consecuencias del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, debiera considerarse la pertinencia de revisar las condiciones en que se negoció este acuerdo comercial, para que los tres países signantes puedan alcanzar ventajas competitivas en condiciones de igualdad.
Así lo propuso hoy el senador oaxaqueño Gabino Cué, en nombre del Grupo Parlamentario de Convergencia, a los senadores estadounidenses que visitan México, encabezados por Harry Reid, líder de la mayoría del Senado de los Estados Unidos.
En un encuentro sostenido en céntrico hotel de la ciudad de México, Gabino Cué ratificó la disposición de trabajar coordinadamente en la búsqueda de mejores relaciones de vecindad e interrelación entre México y los Estados Unidos, pero llamó a abordar en forma integral problemas comunes que afectan la relación bilateral y que no pueden reducirse a temas específicos o aislados.
Mencionó, entre muchos otros factores, la estabilidad económica y el flujo comercial, la migración, el respeto a los derechos humanos, la colaboración y lucha contra la delincuencia organizada y el narcotráfico, la situación ambiental y energética, y el intercambio cultural, académico, científico y tecnológico.
Entender la dinámica de estos problemas y buscarles soluciones conjuntas, procurar elementos de entendimiento que acentúen los intereses más que las diferencias, dijo el senador convergente, puede coadyuvar a la conducción de una relación armoniosa.
Así se evitaría que ambos países se enfrasquen en un diálogo sin comunicación y en un desarrollo económico diametralmente opuesto que endurezca las relaciones de vecindad.
Dijo que los escenarios que han acompañado al TLC han sido de claroscuros, además de que los resultados esperados se han dado en proporciones desiguales para cada una de las economías integradas en el bloque comercial. Y aunque admitió que es innegable que uno de los frutos del Tratado ha sido el incremento del intercambio comercial entre los tres países que pasó de 300 mil millones a 900 mil millones de dólares, aseguró que las expectativas fueron muchas y los resultados pocos.
“Para México –dijo-- el TLC significó la reactivación económica, basada en un significativo aumento del comercio bilateral, pero también se tradujo en una marcada dependencia, ya que el 85 % de su comercio lo realiza con Estados Unidos. Consecuentemente, nos hemos ocupado muy poco por fomentar la diversificación del comercio exterior.”
Es evidente, agregó Gabino Cué, que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte tampoco ha tenido los efectos esperados para los Estados Unidos; prueba de ello son las voces recientes de reconocidos senadores y precandidatos a la presidencia, que sostienen que el Tratado no ha tenido los efectos positivos que se esperaban y se han manifestado públicamente a favor de que se plantee una moratoria del acuerdo, a fin de revisar y evaluar su eficiencia.
Y si en ambos países se han cuestionado las consecuencias del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, dijo, debemos reflexionar si conviene revisar las condiciones en que se negoció el Tratado, con el propósito de que los tres países signantes puedan alcanzar ventajas competitivas en condiciones de igualdad.
Mención especial hizo Gabino Cué de las posibles repercusiones de la contingencia hipotecaria norteamericana en la economía de México, dado el grado de peligrosa dependencia que tiene nuestro país respecto de la economía de Estados Unidos. En este sentido, pidió a los senadores estadounidenses que informen sobre las medidas preventivas que ha tomado el gobierno de su país al respecto, para evitar que esa crisis afecte a sus socios comerciales.
Finalmente mencionó el “trato indigno y atentatorio de los derechos humanos” que reciben los trabajadores migratorios indocumentados.
“Desde nuestro punto de vista, no existe argumento moral o jurídico que permita la humillación y el ultraje extremos en que se ha caído en contra de nuestros compatriotas”, concluyó.
Grupo Parlamentario de Convergencia
Senado de la República
LX Legislatura
· Peligrosa dependencia de México ante la crisis hipotecaria
· Denuncia trato indigno y atentatorio a indocumentados
Si en México y en Estados Unidos se han cuestionado las consecuencias del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, debiera considerarse la pertinencia de revisar las condiciones en que se negoció este acuerdo comercial, para que los tres países signantes puedan alcanzar ventajas competitivas en condiciones de igualdad.
Así lo propuso hoy el senador oaxaqueño Gabino Cué, en nombre del Grupo Parlamentario de Convergencia, a los senadores estadounidenses que visitan México, encabezados por Harry Reid, líder de la mayoría del Senado de los Estados Unidos.
En un encuentro sostenido en céntrico hotel de la ciudad de México, Gabino Cué ratificó la disposición de trabajar coordinadamente en la búsqueda de mejores relaciones de vecindad e interrelación entre México y los Estados Unidos, pero llamó a abordar en forma integral problemas comunes que afectan la relación bilateral y que no pueden reducirse a temas específicos o aislados.
Mencionó, entre muchos otros factores, la estabilidad económica y el flujo comercial, la migración, el respeto a los derechos humanos, la colaboración y lucha contra la delincuencia organizada y el narcotráfico, la situación ambiental y energética, y el intercambio cultural, académico, científico y tecnológico.
Entender la dinámica de estos problemas y buscarles soluciones conjuntas, procurar elementos de entendimiento que acentúen los intereses más que las diferencias, dijo el senador convergente, puede coadyuvar a la conducción de una relación armoniosa.
Así se evitaría que ambos países se enfrasquen en un diálogo sin comunicación y en un desarrollo económico diametralmente opuesto que endurezca las relaciones de vecindad.
Dijo que los escenarios que han acompañado al TLC han sido de claroscuros, además de que los resultados esperados se han dado en proporciones desiguales para cada una de las economías integradas en el bloque comercial. Y aunque admitió que es innegable que uno de los frutos del Tratado ha sido el incremento del intercambio comercial entre los tres países que pasó de 300 mil millones a 900 mil millones de dólares, aseguró que las expectativas fueron muchas y los resultados pocos.
“Para México –dijo-- el TLC significó la reactivación económica, basada en un significativo aumento del comercio bilateral, pero también se tradujo en una marcada dependencia, ya que el 85 % de su comercio lo realiza con Estados Unidos. Consecuentemente, nos hemos ocupado muy poco por fomentar la diversificación del comercio exterior.”
Es evidente, agregó Gabino Cué, que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte tampoco ha tenido los efectos esperados para los Estados Unidos; prueba de ello son las voces recientes de reconocidos senadores y precandidatos a la presidencia, que sostienen que el Tratado no ha tenido los efectos positivos que se esperaban y se han manifestado públicamente a favor de que se plantee una moratoria del acuerdo, a fin de revisar y evaluar su eficiencia.
Y si en ambos países se han cuestionado las consecuencias del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, dijo, debemos reflexionar si conviene revisar las condiciones en que se negoció el Tratado, con el propósito de que los tres países signantes puedan alcanzar ventajas competitivas en condiciones de igualdad.
Mención especial hizo Gabino Cué de las posibles repercusiones de la contingencia hipotecaria norteamericana en la economía de México, dado el grado de peligrosa dependencia que tiene nuestro país respecto de la economía de Estados Unidos. En este sentido, pidió a los senadores estadounidenses que informen sobre las medidas preventivas que ha tomado el gobierno de su país al respecto, para evitar que esa crisis afecte a sus socios comerciales.
Finalmente mencionó el “trato indigno y atentatorio de los derechos humanos” que reciben los trabajadores migratorios indocumentados.
“Desde nuestro punto de vista, no existe argumento moral o jurídico que permita la humillación y el ultraje extremos en que se ha caído en contra de nuestros compatriotas”, concluyó.
Grupo Parlamentario de Convergencia
Senado de la República
LX Legislatura
