jueves, septiembre 13, 2007
CONVERGENCIA, EN CONTRA DE "ACUERDOS EN LO OSCURITO"
El senador convergente José Luis Lobato Campos hizo ver hoy, en la tribuna del Senado, que en Convergencia hay convencimiento de la necesidad de una reforma electoral que se traduzca en resultados positivos para el país.
Pero ratificó que Convergencia está en contra del dictamen por dos razones fundamentales: a) el procedimiento realizado para su elaboración y b) por el producto final terminado.
Respecto del primer punto, Lobato Campos afirmó que el Senado no está diseñado para hacer arreglos “en lo oscurito”, sino de cara a la nación.
A manera de ejemplo, reconoció que el dictamen es positivo al reglamentar la propaganda electoral y disminuir las prerrogativas a los partidos; también al escalonar el relevo de los consejeros del Instituto Federal Electoral, así como la reducción de casi 72 procesos electorales en un sexenio a solamente seis (Convergencia, recordó, ha propuesto que sean cuatro). Lo anterior, reiteró, es un gran avance.
Pero es inaceptable, añadió, que las discusiones del Senado las haga un grupo cerrado y que a la mayoría de los senadores se les pasen productos terminados solamente para que los aprueben.
Es una pena que no haya capacidad, disposición y confianza para trabajar todos juntos en la realización de los fines en los que todos los senadores se han comprometido.
Al final de su intervención, el senador Lobato lamentó el que en el dictamen no se acepte que el ciudadano es la base fundamental de la existencia de los partidos y de la existencia del Estado mexicano. “¿A qué le tenemos miedo al no aceptar las candidaturas de ciudadanos, como lo establece el Pacto de San José, firmado por nuestro país?”, preguntó.
Pero ratificó que Convergencia está en contra del dictamen por dos razones fundamentales: a) el procedimiento realizado para su elaboración y b) por el producto final terminado.
Respecto del primer punto, Lobato Campos afirmó que el Senado no está diseñado para hacer arreglos “en lo oscurito”, sino de cara a la nación.
A manera de ejemplo, reconoció que el dictamen es positivo al reglamentar la propaganda electoral y disminuir las prerrogativas a los partidos; también al escalonar el relevo de los consejeros del Instituto Federal Electoral, así como la reducción de casi 72 procesos electorales en un sexenio a solamente seis (Convergencia, recordó, ha propuesto que sean cuatro). Lo anterior, reiteró, es un gran avance.
Pero es inaceptable, añadió, que las discusiones del Senado las haga un grupo cerrado y que a la mayoría de los senadores se les pasen productos terminados solamente para que los aprueben.
Es una pena que no haya capacidad, disposición y confianza para trabajar todos juntos en la realización de los fines en los que todos los senadores se han comprometido.
Al final de su intervención, el senador Lobato lamentó el que en el dictamen no se acepte que el ciudadano es la base fundamental de la existencia de los partidos y de la existencia del Estado mexicano. “¿A qué le tenemos miedo al no aceptar las candidaturas de ciudadanos, como lo establece el Pacto de San José, firmado por nuestro país?”, preguntó.
